La señora del video-club
Aquella tarde hacía un calor
de mil demonios y yo ya no sabía como quitarme el calor,
por más que me había duchado y bañado en
la piscina, no sabía como me iba a quitar este calor, el
caso es que aquella tarde se presentaba muy aburrida, así
que decidí coger un par de películas porno para
pasar la tarde, ya que mis padres se habían ido de fin
de semana. Los títulos eran sugerentes, pero más
aún lo era la tía del video-club.
Era una mujer de unos 40 años
pero la verdad es que parecía más joven por lo morena
y morbosa, tenía el pelo moreno , los ojos verdes y sus
pechos no parecían de una mujer madura si no que estaban
erguidos, pero lo mejor era su culo, era brutal, no era muy grande,
pero era respingón y parecía estar duro como una
piedra. En calor era intenso, y unas gotas de sudor resbalaban
por su escote, de un moreno tremendo, y bajaban entre sus dos
grandes pechos, que a fuerza de pasar por delante del ventilador
lucían dos pezones exageradamente grandes...
Leer
el relato entero
|